En Beer Factory existen muy buenos estilos de cerveza, y todos muy agradables, pero para poder elegir un favorito tendríamos que ver primero nuestro estado de animo, el clima, o qué vamos a comer para poder hacer la elección correcta, por ejemplo, si estamos en la tarde con mucho calor y con algo de sed… nada mejor que una Equinox, o para acompañar una carne que tal una Santa Fe o una Luna Llena. A lo largo del año fabricamos diferentes estilos, hacia fin de año tenemos una imperial stout de 9% alc/vol, que como aperitivo es bastante recomendable y por su grado alcohólico te relaja y calma el frío. En fin podríamos hablar un buen rato de cualidades pero cada una de nuestras cervezas son grandes representantes de su estilo y tiene un buen complemento con los alimentos y la experiencia que significa Beer Factory.
El proceso de preparación de Equinox es el mismo que cualquier otra cerveza, una molienda, un macerado, la ebullición y la fermentación, pero a diferencia de los otros estilos, esta no se filtra, así que la cerveza que podemos probar todavía contiene levadura, lo cual le otorga un toque especial y la turbidez que la caracteriza.
Siempre es grato preparar una especialidad ya que sales un poco de la rutina, desde el momento de conseguir las materias primas, calcular la nueva receta, ajustar los equipos y afinar los detalles, la única situación triste en el caso de los cerveceros es que tienes que esperar un largo mes para poder probar y disfrutar lo que estas preparando.
La cerveza Equinox es una Weizen y esto significa trigo en Alemán, por lo mismo está hecha con malta de trigo y malta de cebada, en este caso el trigo te otorga sabores y aromas más afrutados y, al ser un grano desnudo (es decir sin cáscara), genera mucha harina después de molerlo lo que dificulta el proceso, por que la misma harina te tapa las tuberías para poder transportarlo, esta es una de las complicaciones que existen en su preparación. En cuanto al lúpulo utilizamos un clásico lúpulo alemán que es el Tettnagger. otra de las diferencias está en la levadura, la cuál nos dará muchas de las características de los sabores de la cerveza además de que no debe precipitarse por completo, ya que la cerveza siempre debe ser turbia.

Como dato curioso, ahora que tenemos una cerveza sin filtrar, podría comentarles que se dice que el popote se inventó por la cerveza ya que cuando todas las cervezas eran sin filtrar flotaba en la parte alta del vaso la levadura junto con la espuma, pero la mayoría de las levaduras son de textura muy áspera y terrosa, lo cual quita un tanto la frescura a la cerveza y por eso se utilizaban popotes para atravesar la levadura y poder disfrutar de nuestra bebida favorita.
Para los cerveceros caseros y aquellos que gusten iniciarse en el hacer chela en casa, les platicaré de forma breve como hacer una Weizen; primero hay que obtener los ingredientes, (4) para unos 20 L de cerveza.
- El agua a utilizar no debe ser dura o alta en sales (una de garrafón puede ser buena) unos 22- 24 L de agua potable pueden ser suficientes.
- Deben tener malta de trigo y de cebada, unos 2 Kg. de c/u.
- En cuanto al lúpulo pueden usar algún alemán de preferencia, que no sea de los más amargos y con aromas más florales unos 15 – 20 gr. Son suficientes podría recomendar Hallertau o Tettnagger.
- Y la levadura es uno de los ingredientes más importantes, por que debe ser una que se mantenga resuspendida, pero si es difícil conseguirla pueden usar una Ale que dé sabores muy afrutados.
Ya con los ingredientes ponemos unos 12 – 14 L de agua a 75°C, en nuestro macerado agregamos 10 L, luego vamos a moler la malta por separado, para poder así agregar la malta de cebada y encima de esta la de trigo para evitar que se pase mucha harina a nuestra ebullición.
Vamos a enjuagar el macerado con los 2-4 L restantes tratando de obtener unos 12 L totales de mosto, mientras hervimos el mosto dividimos en 2 partes el lúpulo y ponemos la 1ª parte cuando comience a hervir nuestro mosto y la 2ª parte 1 min.
Podemos hervir por 45 min. Y luego reposamos el mosto y lo mezclamos con el agua restante del garrafón, esperamos a que baje a temperatura ambiente y agregamos la levadura y listo.
Por los siguientes 3-6 días estará fermentando nuestra cerveza, después de que la fermentación esté por terminar, podemos embotellar o embarrilar la cerveza y guardarla en refrigeración a 4°C aprox. Y en 15 días más está lista la cerveza para poder disfrutarla.
Por último les dejo un par de fotos de nuestra microcervecería, hasta la próxima


"El maestro cervecero"











